• ene : 16 : 2018 - Posventa y mantenimiento automotriz; negocios clave ante la incertidumbre económica de 2018
  • ene : 16 : 2018 - Axalta revela StarLite, color moderno con tecnología inteligente, como su color automotriz del Año 2018
  • ene : 16 : 2018 - Visión de un mundo con cero colisiones
  • ene : 16 : 2018 - Avance internacional: MAN Latin América aumenta sus exportaciones en un 31%
  • ene : 10 : 2018 - Crece 28.4 por ciento anual robo de vehículos

El turbocompresor es –y valga la redundancia- un tipo de compresor, cuyo movimiento procede de una turbina que está en la corriente de gas de escape. Compresor y turbina están unidos por un eje y bien encerrados en una carcasa común, o bien la turbina está integrada en el mismo colector de escape. Los gases producidos por la combustión inciden en las paletas de la turbina, la cuales pueden llegar a alcanzar regímenes de giro de 80 mil hasta 120 mil revoluciones por minuto (RPM). Además de temperaturas que rondan los 700 grados Celsius. La presión máxima de un turbocompresor está limitada por una válvula de descarga. Cuando la presión llega a un nivel determinado, la válvula abre un conducto que desvía a los gases de escape, de manera que no inciden sobre la turbina. Esta válvula puede estar controlada neumática o electrónicamente

El turbocompresor aumenta el rendimiento tanto en motores de gasolina como en Diesel, pero más en el Diesel. En los primeros, al meter más aire hacia al motor, hay que inyectar más gasolina (la proporción es prácticamente constante). Su ventaja es que disminuye la pérdida por bombeo. En una máquina Diesel, el turbo mete más aire al motor sin que necesariamente aumente la cantidad de combustible inyectado.

Establecido lo anterior, los turbocompresores tienen la misión de aprovechar la fuerza con la que salen los gases de escape para impulsar una TURBINA colocada en la salida del múltiple de escape. Dicha TURBINA se une mediante un eje a un COMPRESOR en el otro extremo del TURBO CARGADOR.

El compresor está colocado en la entrada del múltiple de admisión y con el movimiento giratorio que le transmite la turbina a través del eje, aumenta la presión del aire que entra a través del filtro y como resultado mejora la alimentación del motor.

A continuación mencionaremos algunos consejos para evitar dañar el turbocompresor, y brindarle un tiempo de vida útil mas prolongado.

  • Al poner en marcha el motor se debe de mantener por lo menos 1 minuto en baja velocidad: ya que las partes en movimiento del turbo necesitan de lubricación. Si comenzamos la marcha sin esperar, el sistema no se lubricará adecuadamente y se provocarán daños por rozamiento en zonas como el eje de la turbina mientras se lubrica.
  • No dar acelerones ni exigir al motor en frío: pisar el acelerador a fondo cuando el motor y turbo no ha alcanzado su temperatura normal de funcionamiento, ya que se dañan las partes del propulsor que no se han podido lubricar del todo, entre ellas el turbocompresor. En frío siempre es recomendable no subir más de 2000 rpm y pisar gradualmente el acelerador.
  • Emplear aceite y filtros de alta calidad: este es el punto más importante, ya que de ello depende la durabilidad y buen funcionamiento de los componentes internos del turbo. Generalmente los aceites de mejor calidad suelen ser los sintéticos, que suelen tener además una mayor durabilidad en número de kilómetros. En cuanto a los filtros, son los que impiden que las impurezas y residuos del aceite entren en nuestra ajustada mecánica, así que sobra decir que deben ser de alta calidad.
  • Comprobar el nivel de aceite en intervalos regulares también es recomendable, nuestro motor puede consumir aceite ya que si se queda sin líquido lubricante podrían sufrirse daños irreversibles tanto el motor como el turbo. Este cuidado es común para todos los motores, no únicamente para los que poseen turbo.

Mantenimiento

Los intervalos de mantenimiento de los fabricantes son una media elaborada con base en estudios, en los cambios de aceite y la calidad del mismo, afectará en gran medida la duración del turbo; se deben realizar los cambios de aceite en los períodos especificados por el fabricante y utilizar el mejor aceite posible; debiendo ser sintético y de preferencia especial para motores turbocargados. Para mantener la vida y el desempeño del turbo, se debe tener en cuenta principalmente el ACEITE y el filtrado de AIRE. Años de experiencia nos han demostrado que el mayor porcentaje de falla en turbos son causados por falta de aceite, insuficiencia o restricción del flujo de aceite e impurezas en el lubricante. La segunda mayor incidencia es causada por la entrada de objetos extraños en las ruedas de compresor o turbina.

La entrada de polvo (partículas solidas) en la carcasa compresora por una falla en el mecanismo de filtrado de aire puede dañar seriamente -por erosión- los alabes (paletas) de la rueda, lo que trae consigo el deterioro del turbo y mal desempeño del motor. Los daños en los alabes al ser no uniformes producen pérdida de balanceo del conjunto rotor, dañando por ende al conjunto. El ingreso de arena o polvo causan también graves daños en partes del motor como pistones, anillos de pistón, camisas, etc. La entrada de grandes objetos como arandelas, tornillos, tuercas, piedras, herramientas, etc. destruirían completamente al turbo y muchas veces causan severos daños al motor. El cambio regular del filtro de aire previene estos problemas.

Dejar reposar el turbo antes de apagar el motor. Si hemos estado conduciendo un buen rato y ha sido rápido o en ciudad – con el constante parar/arrancar – es necesario dejar reposar el turbo antes de apagar el motor. Con un par de minutos es suficiente. Si lo apagamos de golpe el aceite que queda en su interior se carboniza al detenerse la lubricación y estar la turbina a una temperatura muy alta. Los turbo a gasolina son especialmente susceptibles, ya que las temperaturas de funcionamiento que alcanzan los turbos son bastante superiores a las de los diésel.

El turbocompresor está diseñado para durar lo mismo que el motor, no requiere de un mantenimiento especial. Para garantizar que la vida útil del turbo corresponda con la del motor, deben cumplirse –como hemos explicado- las siguientes recomendaciones de mantenimiento:

  • Mantenimiento al sistema de lubricación (cambio de aceite).
  • Mantenimiento al sistema de enfriamiento (cambio de anticongelante).
  • Mantenimiento al sistema de admisión (cambio del filtro de aire).

El 90% de las fallas que se generan en los turbocompresores, se debe a las siguientes causas;

  • Introducción de cuerpos extraños en la turbina o en el compresor (por falta del filtro de aire).
  • Suciedad en el aceite
  • Aceite de mala calidad
  • Baja presión de aceite

 

Si no respetamos esta medida el turbo acabará dañándose.

Categorías: Mecánica

6 thoughts on “Consejos para evitarle daños al turbocompresor de un vehículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

EXPO CESVI 2018




Banner PPG




Banner 3


Banner 3



Banner 3



Videos Relacionados